miércoles, 8 de marzo de 2017


Sobre el miedo a los escritores. Napoleón se rodeó de matemáticos y físicos, pero alejó de su círculo cercano a los humanistas, a los que consideraba unos buscarruidos. Fidel Castro se quejó de que le enviaran a Jorge Edwards como encargado de negocios de la embajada chilena en Cuba: “¿Por qué me tienen que enviar a un escritor?”. Menos miedo tuvieron los godos que asolaron Grecia, según cuenta Montaigne en sus Ensayos, que dejaron intactas las bibliotecas para que los griegos siguieran ejercitándose en ocupaciones que juzgaban inútiles y afeminadas.