viernes, 14 de abril de 2017


Zarandeado por una velocidad que daña la capacidad contemplativa y por un vendaval de datos y noticias que hace imposible la tarea de criba, a veces me siento como un explorador rodeado de osos hambrientos al que solo le quedara una bala en su rifle: ¿adónde apunto? ¿Qué libro me leo primero? Me acabo de descargar gratis y pirata una biblioteca de 50.220 epubs, que se añaden a mi biblioteca de seis mil libros en papel. Quizá lo más bello e insensato sea leerme al menos la primera página de todos ellos: ¡que no pueda decir ninguno que no le concedí siquiera una pequeña oportunidad!