martes, 14 de noviembre de 2017


Ayer, en la manifa contra el racismo, un gitano me decía que los gitanos europeos, en general, acusan de semi-traidores a los gitanos españoles porque éstos, además de mantener sus costumbres propias, también han abrazado las españolas, entre ellas las de hablar castellano y llevar a sus hijos al colegio, mientras que la mayoría de los gitanos europeos no suelen aprender el idioma de los países en que habitan ni escolarizan a sus hijos de forma tan masiva (70% de gitanos escolarizados en España).

–Pero habernos integrado no nos sirve de mucho –me decía–, porque el racismo de los payos no se reduce.