sábado, 11 de noviembre de 2017


El jueves, en el atraco semanal en el mercado de Coimbra, me compré siete kilos de naranjas por cuatro euros, cinco kilos de mandarinas por 2’50 euros, cuatro kilos de tomates por 1’95, dos lechugas por uno, un abrigo polar por cinco y dos pantalones vaqueros por cuatro. Queda claro que el (poco) dinero da la felicidad.