martes, 14 de noviembre de 2017


Uno de los términos que más se utilizó en la manifa contra el racismo de ayer fue “racializado”: cada persona de cada comunidad perseguida se denomina "racializada", esto es, toma conciencia de la opresión que sufre por pertenecer a esa comunidad, reivindica su pertenencia a ella y no está dispuesta a diluirse en una globalización de inspiración euroblanca. Una mujer gitana, que era además presidenta de una organización feminista, me decía:

–Ciudadana sí, pero ciudadana gitana. ¡Después de 600 años intentando acabar con nosotros, ahora no nos vamos a disolver en una fórmula aparentemente neutra creada por nuestros opresores! Yo soy gitana y voy a seguir defendiendo y estando orgullosa de nuestras costumbres gitanas y nuestra herencia gitana.