miércoles, 14 de febrero de 2018

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Descubro con mucha consternación que, a la hora de jugar con mi gato Broma a la cuerda, que él trata de atrapar mientras yo la muevo de un lado a otro, estoy adoptando posturas y perfiles de torero. Tengo que quitarme como sea este defecto, a los toreros no hay que copiarles ni los gestos.